Giménez y Medina, AntonioMálaga, 1804 - ?, ?


Hijo de Juan Giménez y María Medina nació en Málaga el 19 de diciembre de 1804, siendo bautizado el 25 del mismo mes en la iglesia parroquial de los Santos Mártires. Fue discípulo particular de Rafael Mitjana, por entonces arquitecto de la Diputación Provincial del Gobierno Político de la Provincia y del Ayuntamiento de Málaga, bajo cuya dirección trabajó como práctico en varias obras a su cargo, dentro y fuera de la ciudad.

El 27 de agosto de 1840 solicitó de la Academia de San Fernando su admisión a los ejercicios para la clase de maestro arquitecto, presentando como prueba de pensado el proyecto de una Biblioteca y museo arqueológico para Málaga (del A-104 al A-106) con su informe facultativo y el avance del coste de la obra, la partida de bautismo, la certificación de práctica librada por Rafael Mitjana y la justificación de su conducta moral y política.

La Junta de la Comisión de Arquitectura celebrada el 20 de octubre de 1840 examinó la obra y los documentos aportados, acordando el pase del interesado al resto de los ejercicios de reglamento. Fue admitido en la Junta Ordinaria del 8 de noviembre, fecha en la que le sortearon los programas de repente. Le tocaron en suerte los números 105, 9 y 30, los cuales respondieron respectivamente: «Monumento de Arquitectura que se ha de erigir á la digna memoria de Miguel de Cervantes en la Plaza mayor de Alcalá de Henares. Plantas y alzados», «La Armadura de un teatro, cuya extensión será la de un paralelogramo de 65 ps castellanos por 130, demostrando los gruesos de las paredes que la deben sostener. Planta, alzado y los cortes que demuestren sus ensamblages» y «Sala para hacer el estudio del Natural, y otra para el antiguo, con alguna habitación para el Portero. Se demostrara en Planta, fachada y una sección». De los tres asuntos escogió el nº 30, es decir, Una sala para el estudio del natural y otra para el antiguo (A-200), elección que comunicó a la corporación el 14 de noviembre.

La Junta de Examen tuvo lugar la tarde del 5 de diciembre de 1840, asistiendo a ella como vocales los profesores  Tiburcio Pérez,  José Joaquín de Troconiz, Eugenio de la Cámara y Juan Miguel de Inclán. Cotejada la prueba de pensado con la de repente,  «se advirtio desde luego no hallarse cumplido por el aspirante con la prebencion de que el exercicio de prueba hubiese de hallarse metido en tintas y manchados los esbatimentos sin cuyos requisitos no seria admitido al de preguntas: Asi que declarado por uniformidad no cumplido el referido exercicio de prueba, no pudo tener lugar el de examen que deberia verificar y para el que hera llamado».

En vista de ello, el 13 de diciembre de 1840 solicitó a la misma institución nuevo tema de repente, exponiendo que «habiendose detenido demasiado en el estudio esmerado del asunto que eligió para su prueba de repente, le faltó tiempo para desempeñarla completamente y dejarla concluida según esta mandado en la real órden del 29,, de julio de 1801; que las noticias vagas que circulan en las provincias sobre las formalidades en los ejercicios de examen de los arquitectos tuvieron no poca parte en este faltal descuido; y  finalmte, que no ha conocido su error hasta que se lo ha hecho sentir por sus efectos el acuerdo de la digna Junta de examen en cumplimiento con su deber». Del mismo modo, añadía como «este desgraciado acontecimiento […] le ha llenado de amargura y temores al quien tiene el honor de suscribir por sus funestas consecuencias: Escaso de recursos para sufrirlas; con 36 años, edad que no permite mirar con indiferencia transcurrir el tiempo, y sin otro porvenir para hacer la felicidad de su viuda madre con cuatro huerfanos que la profesion que por muchos as es el escludsivo objeto de todos sus afanes, no le queda otra esperanza para dulcificar algun tanto su critica y triste situacion que la clemencia de VE.».

La súplica fue estudiada por la Junta de la Comisión el martes 15 de diciembre, que acordó por mayoría de votos (4 contra 1) admitir al interesado a nuevos ejercicios de prueba. Fue admitido en la Junta Ordinaria del 3 de enero de 1841, fecha en la que le fueron sorteados los programas de repente. Le tocaron en suerte los números 91, 119 y 43 nuevos, que respondieron en esta ocasión: «Casa consistorial para una villa de dos mil vecinos. Planta, fachada y corte», «Un Portico que represente la fachada de una Catedral con dos torres laterales. Planta, fachada y corte» y «En una fachada principal de Yglesia de setenta y cinco á ochenta pies de linea, idear un Portico espacioso de orden dorico, que sirva de entrada á la Yglesia. Planta, fachada y corte». De los tres asuntos escogió el nº 119, es decir, Un pórtico que representa la fachada de una catedral con dos torres laterales (A- 5029), elección que comunicó a la Academia el 7 de enero. Sin embargo, esta 2ª prueba rapida sería también reprobada en la Junta de Examen celebrada la mañana del 19 de enero de 1841.

El 9 de febrero de 1841 Giménez y Medina comunicó a la corporación que «no habiendo tenido por conveniente la Junta de exámenes de arquitectos dispensarle ninguna especie de consideración ni el más pequeño disimulo al juzgar de sus dos pruebas desempeñadas para arquitecto, considera inútil insistir sobre el asunto ni pensar en otra prueba; pero como le sea sensible perderlo todo reduce su solicitud á pedir se le señale prueba para maestro de obras». Debido a esta nueva súplica, la Comisión de Arquitectura celebrada el 9 de febrero acordó concederle la petición, de ahí que fuese admitido a los ejercicios para la clase de maestro de obras en la Junta Ordinaria del 14 del mismo mes. En este momento le sortearon los programas de repente, tocándole en suerte los números 53, 25 y 40, los cuales respondieron respectivamente: «Proyectar un pequeño tribunal de Justicia con destino a Audiencia de un Juez, con las oficinas correspondientes, demostrandolo en Planta, fachada y Corte», «Proyectar un Cuartel que contenga un Batallon de mil hombres de Infantª con cuartos para los Oficiales, Sargentos, Cocinas, Calabozos y Comunes, demostrandolo en Planta, fachada y Corte» y «Disponer un Edificio ó Peso Real para la Venta de Comestibles de una Ciudad. Planta, fachada y corte». De los tres asuntos escogió el nº 40, es decir, Un posito de granos para un pueblo, con separación de clases y con las precauciones que prescribe Bails en su tratado de arquitectura (A-5764), elección que comunicó a la Academia el 1 de mazo.

La Junta de Examen celebrada para examinarle finalmente en la clase de maestro de obras tuvo lugar la mañana del sábado 6 de marzo de 1841, asistiendo a ella como vocales los profesores  Custodio Moreno, José Joaquín de Troconiz, Pedro Zengotita, Eugenio de la Cámara y Juan Miguel de Inclán. Cotejada la prueba de pensado con el ejercicio de repente, que el interesado explicó una vez entrado en la sala, se procedió a la realización del examen teórico. El pretendiente dio principio a este nuevo ejercicio tratando las superficies y sus medidas en las diferentes figuras; el círculo anular y los sólidos, contrayéndose al volumen del sector esférico y su descomposición; la esfera y el tambor circunscrito a ella. A continuación midió sus superficies y solideces para después centrarse en los replanteos, explicando el de su obra y la preparación del terreno. Continuó con las obras de cimentación, la medida de un edificio propuesto a tasación, los géneros de bóvedas conocidas y usuales, el origen y las secciones en el cono y los métodos para montear la bóveda de arista. Por último, disertó sobre la elección de trazas y la construcción del arco a regla, los arcos más apropiados para sostener gran peso, así como el uso y empleo de las maderas.

Satisfechos los examinadores con las obras ejecutadas como con las explicaciones y las contestaciones dadas a las preguntas formuladas le creyeron apto para ostentar el título de maestro de obras, grado que le fue concedido en la Junta Ordinaria del 14 de marzo de 1841, a los 36 años de edad.

No obstante, su empeño por conseguir el título superior le llevó el 7 de junio de 1842 a solicitar de la Academia su admisión a los ejercicios para la clase de maestro arquitecto. Presentó como prueba de pensado el proyecto de Un instituto de segunda enseñanza y escuela de Nobles Artes para Málaga (del A-329 al A-332) con su informe facultativo y el avance del coste de la obra. El proyecto no iba acompañado de su partida de bautismo, el certificado de práctica y su buena conducta política y moral como prevenían las reales órdenes, estatutos y reglamentos porque los había presentado cuando había sido examinado en la clase de maestro de obras; sin embargo, incluía en esta nueva solicitud la certificación librada por Manuel Domínguez, bachiller en leyes, socio correspondiente de la Academia Nacional Greco-Latina, miembro de número de la Sociedad de Amigos del País de Soria y catedrático de Sintaxis y Literatura en el Instituto de Segunda Enseñanza de la ciudad de Tudela que acreditaba los conocimientos de Giménez en Matemáticas y certificaba su nombramiento como catedrático del 1º y 2º año de Matemáticas, a propuesta de la Dirección General de Estudios.

La Junta de la Comisión de Arquitectura celebrada el 6 de julio de 1842 examinó la obra y el documento aportados, acordando el pase del pretendiente al resto de los ejercicios de reglamento. Fue admitido en la Junta Ordinaria del 15 del mismo mes, fecha en la que le sortearon los programas de repente. Le tocaron en suerte los números 90, 115 y 38 nuevos, que respondieron respectivamente: «Un Gabinete adornado ricamente adornado para una Señora principal con su Alcoba en el testero y las piezas de ingreso, tocador y demás servicio. Planta y alzado», «Un magnifico templete dedicado á Himeneo como para situarle en medio de una plaza con motivo de regocijo publico. Planta, fachada y corte» y «En una gran Plaza, disponer en su centro tiendas sin mucha elevación, para el despacho de géneros y comestibles. Planta, fachada y corte». De los tres asuntos escogió el nº 90, es decir, Un gabinete adornado para una señora principal, con su alcoba y las piezas de ingreso, tocador y demás servicios (A-5162), elección que comunicó a la Academia el 21 de junio.

La Junta de Examen tuvo lugar la tarde del 30 de julio de 1842, asistiendo a ella como vocales los profesores  Custodio Moreno, José Joaquín de Troconiz, Antonio Conde y González, Atilano Sanz, Eugenio de la Cámara y Juan Miguel de Inclán. Cotejadas la prueba de pensado con la de repente que el interesado explicó una vez entrado en la sala, se procedió al examen teórico. Giménez comenzó este ejercicio centrándose en las matemáticas y los tratados que abrazaban la arquitectura, empezando por los de álgebra. A continuación explicó la bóveda esférica y las secciones cónicas con ejemplos que figuró en la pizarra, a fin de buscar las proyecciones y cuantos cortes canteriles pudieran exigir en la construcción. Enseguida pasó a la aplicación de las secciones cónicas, indicando las relaciones y semejanzas de sus curvas por el resultado de las que ofrecían las que se daban en el cono recto y oblícuo. Determinó el espesor de los muros y las bóvedas que le propusieron los examinadores, explicando los métodos gráficos propuestos por los mejores autores y aplicando las leyes de los cálculos a los mismos casos. Por último, trató los replanteos y la construcción en cantería y albañilería, la seguridad y sujeción de las piezas de las cornisas y su tizón, los atirantados de una armadura y los atirantados de las bóvedas a sus cimbras y monteas.

Satisfechos los examinadores con las obras ejecutadas como con las explicaciones y las contestaciones dadas a las preguntas formuladas le hallaron con mérito para ostentar el título de maestro arquitecto, grado que le sería finalmente concedido en la Junta Ordinaria del 21 de agosto de 1842, a los 37 años de edad.

A partir de 1850 le veremos trabajando en el proyecto de una cárcel que se intentaba construir en una parte del edificio que había sido convento de San Francisco en la villa de Pastrana (Guadalajara), cuyos planos, arreglados a los principios de conveniencia y buena disposición fueron censurados por el profesor José París, previo nombramiento de la Sección de Arquitectura. El 27 de agosto París finalizó el informe de la obra que consideró arreglada a los principios de conveniencia y buena disposición que este tipo de edificios requerían en planta baja como en la principal, aunque encontró algunos reparos en « […] la estrechez que se advertía en la escalinata de entrada en lo bajo Núm 1 con la pared de la fachada á la calle de San Fco, que pudiera enmendarse envebiendo el grueso de la pared de traviesa dos ó más peldaños á fin de dejar más espacio en el sitio referido». El informe fue aprobado por la Sección de Arquitectura el 27 de agosto, siendo revisado el proyecto por la Academia en la Junta General celebrada el 29 de septiembre de 1850.

Al año siguiente se vieron otros tantos planos referentes a las obras que eran requeridas en el edificio que había sido convento de San Francisco en Molina de Aragón (Guadalajara) para establecer en él la cárcel de aquel partido, los cuales fueron todos ellos aprobados en su totalidad por la corporación académica en la Junta General del 8 de junio de 1851.


Fuentes académicas: Arquitectura. Cárceles, 1842-1853. Sig. 2-30-2; Comisión de Arquitectura. Arquitectos, 1842. Sig. 2-12-1bis; Comisión de Arquitectura. Informes, 1839-1850. Sig. 1-30-5; Comisión de Arquitectura. Informes, 1846-1855 Sig. 1-30-2; Comisión de Arquitectura. Maestros de Obras, 1789-1845. Sig. 2-23-5; Libro de actas de juntas ordinarias, extraordinarias, generales y públicas, 1839-1848. Sig. 3-90; Libro de actas de juntas ordinarias, extraordinarias, generales y públicas, 1848-1854. Sig. 3-91; Libro de registro de maestros arquitectos aprobados por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1816-1900. Sig. 3-154, nº 248; Libro de registro de maestros de obras aprobados por la Real Academia, 1818-1886. Sig. 3-156, nº 159.

Silvia Arbaiza Blanco-Soler
Profesor TU de la UPM


Página 1 de

NOTA: Estas bases de datos son el resultado de un trabajo acumulado en diversos departamentos y en períodos diferentes. Los usuarios comprobarán que hay registros incompletos y desiguales en contenido, campos que deberán ser revisados e imágenes que iremos sustituyendo a medida que se vayan haciendo las campañas fotográficas. Todo ello será un trabajo de meses y quizá de años que deseamos no demore la accesibilidad de las personas interesadas en conocer nuestras colecciones. Rogamos nos disculpen estas deficiencias que iremos subsanando de manera escalonada y de lo cual daremos periódicamente cuenta en nuestra página web y redes sociales.

© 2017-2024. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. c/ Alcalá, 13. Madrid
Ayuntamiento de Madrid
Esta base de datos/portal web se ha iniciado gracias a una subvención nominativa de la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Museos del Ayuntamiento de Madrid con cargo a los presupuestos municipales de 2018